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Primera Promesa: Adultos que se Preocupan por los Jóvenes
Las comunidades deben brindarles a todos los jóvenes relaciones adultas sostenidas a través de las cuales ellos experimenten apoyo, cuidado, guía y defensa de sus intereses. Se ha determinado consistentemente que la preocupación y la conectividad dentro y más allá de la familia son factores poderosos para proteger a los jóvenes de comportamientos negativos y alentar buenas pericias sociales, valores responsables y una identidad positiva.
Idealmente, los jóvenes desarrollan vínculos sostenidos con:
- Los padres u otros proveedores de cuidado.
- Miembros de la familia extensa.
- Vecinos y otros jóvenes adultos a quienes ven en sus vidas diarias.
- Adultos que pasan tiempo con los jóvenes a través de las escuelas y programas, incluidos entrenadores, profesores, mentores, trabajadores de cuidado de los niños, personas que trabajan con los jóvenes y empleadores.
Aunque todas estas relaciones son importantes, la mayoría de los jóvenes no experimentan esta red de apoyo y cuidado adulto más allá de sus familias.
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